Senza flash! «Sin flash!» (exclamación que se oye a menudo en las galerías italianas)
Sin llama, sin noches de insomnio, sin ardor, sin lágrimas, sin grandes pasiones, sin convencimiento. Viviremos así: senza flash.
Queda y pausadamente, dócilmente, entre sueños, las manos manchadas con la tinta negra de los diarios, las caras grasientas de crema: senza flash.
Turistas sonrientes, camisas impecables, Herr Lange y Miss Fee, Monsieur et Madame Rien entrarán en el museo: senza flash.
Se detendrán ante el cuadro de Piero della Francesca, donde Cristo, casi enajenado, surge de la tumba, resucitado, libre: senza flash.
Quizás ocurra entonces algún hecho imprevisto: se agite el corazón bajo el tejido suave, se haga el silencio, destelle el flash. Versión de Elzbieta Bortkiewicz