Por mi tierra yo hiero estas venas malditas. Por mi tierra escondí entre mis heridas mi mañana y mis vientos.
Mi tierra es pitonisa y amuleto. Mi tierra está borracha. Sus hombros son dos príncipes de perlas, un crimen.
De “Canciones de Mihyar el de Damasco” 1961 Versión de Pedro Martínez Montávez