La luna...

La luna…

(volviendo a casa en coche de una lectura de Robin Blaser)

La luna no es romántica. No. Es un hecho de la vida y aún no estamos acostumbrados. Pensarías, refleja las olas no las atrae. Así yo te regiría igual que he sido regida por ti. En la carretera de la Costa entre rachas de niebla

ese rostro (sí, tiene expresión) que aparece y desaparece nos habla como hizo él en su galantería y operístico misterio. Versión de María Soledad Sánchez Gómez