Joyel

Joyel

“Y es el dolor que de la ausencia viene lo que no pudo ser ni será nunca”. Carducci

Este diamante de fulgores pleno que el rico engaste de platino irisa, oyó tu llanto y escuchó tu risa, altivo sobre el raso de tu seno.

También oyó mi confesión. Sereno miró el encanto audaz de tu sonrisa, que tuvo en ese instante la imprecisa dualidad de una miel y de un veneno.

Guárdalo -una mañana me dijiste-, Si me olvidas, lo juegas….Y partiste. Y hoy que tu muerte mi esperanza trunca

y el fausto don de tu belleza pierdo, lo he mirado brillar como el recuerdo de algo que pudo ser, y no fue nunca.