Muchachita de la aldea, flor de la villa cercana, llevas la noche en los ojos y el sol reluce en tu cara Yo ayer me encontré contigo cuando cruzabas la plaza, y vi en tus manos tus senos al ofrecerme naranjas. Te pregunté si eras de alguien, tú no me dijiste nada, y te besé en los dos ojos por si tu boca abrasaba. -Alas de sombra cruzaron sobre tus ojos en agua. El niño Amor, atrevido, oprimía las naranjas-.
-Vente a mi casa, te dije porque tus ojos lloraban. Mi caballo sabe bien llevar mujeres al anca. -La chiquilla de la aldea, hecha de sol y naranjas, jugando a no dcspertarme me despertó esta mañana-.