Mi alma tapiada jamás ha conocido oscuridad tan íntima, paisaje deslumbrante, como el punto ciego, del que brotan las visiones en el corazón de la mirada crisólita… la oscuridad mística que acaricia el trono de Dios en un esplendor más allá de lo imaginable, tan rápido y brillante.
Mas las muchas tinieblas retorcidas que por la ciudad se despliegan, sutilmente confusas, se cruzan y separan, menguan y viscosamente fluyen; tinieblas de lujuria y avaricia, del cuerpo devastado y del corazón indecente… yo conozco estas tinieblas. Versión de J. Isaías Gómez López Aldous Huxley: Poesía completa Editorial Universidad de Almería, Almería 2008