El viento irrumpe, aúlla la nieve, Y en la memoria por un instante resurge Aquel lugar, aquella orilla lejana… Las flores débiles bajo la escarcha se marchitaron…
Y mis antiguas afecciones Susurran como la hierba seca… Es de noche. Y en la noche, por un sendero tupido Voy hacia el abismo cubierto de nieve…
La noche, el bosque y la nieve. Y yo llevo El peso odioso de los recuerdos… De pronto, allá, se divisa una casita en un claro Y una muchacha canta en el bosque.
6 de enero de 1912
Versión de Jorge Bustamante García