Apuro sediento tu tierno gemido...

Apuro sediento tu tierno gemido…

Apuro sediento tu tierno gemido, tu intimidad que me embriaga y ardiente, la lengua del dulce deseo, pasión cuyo vino no sacia. Pero corta con ese relato, oculta, calla tu sueño: su llama que quema yo temo, tengo miedo de saber tu secreto. 1828 Versión de Rubén Flórez Arcila