Te dieron vida y ahora vives aun más allá de sus deseos. Les fuiste una quimera necesaria y te apoderas de tus dueños.
Y no diremos que no existes aunque tenaces te neguemos: si son en el desierto de su vida sólo espejismos tus soñados reinos, en nuestra mente estás, estás, acaso más que nosotros eres cierto.