En la tumba de Apollinaire

En la tumba de Apollinaire

…voici le temps Où l’on connaître l’avenir Sans mourir de connaissance.

Visité Père Lachaise para ver los restos de Apollinaire el día que el presidente de U.S.A. apareció en Francia para la gran conferencia de jefes de estado Entonces dejemos que sea el aeropuerto en el azul Orly y una claridad primaveral en el aire de París Eisenhower aleteando desde su cementerio americano y sobre las tumbas francesas en Pére Lachaise una ilusoria neblina espesa como el humo de marihuana Peter Orlovsky y yo caminamos despacio a través de Pére Lachaise ambos sabiendo que moriríamos y por lo tanto íbamos de la mano tiernamente en una miniatura ciudadana de la eternidad caminos y señales rocas y cerros y nombres en la casa de todo el mundo buscando la dirección perdida de un notable Francés del Vacío para rendir nuestro tierno crimen de homenaje a su desamparado mausoleo y dejar mi temporario Aullido Americano sobre su silencioso Caligrama para que lo leyera entre líneas con los ojos de rayo X del Poeta como por milagro él había leído el lírico de su propia muerte en el Sena Espero que algún monje salvaje deje sus panfletos sobre mi tumba para que Dios me los lea en las noches frías de invierno en el paraíso ya han desaparecido nuestras manos de aquel lugar mi mano escribe ahora en un cuarto en París-Gil-Le-Coeur

Ah Guillermo qué coraje tenías en la cabeza qué es la muerte Caminé por todo el cementerio y no pude hallar tu tumba Qué quisiste decir con ese fantástico vendaje craneal en tus poemas Oh solemne y podrida cabeza de muerte qué has tenido que decir nada y eso es apenas una respuesta No puedes conducir autos en una tumba de metro y medio a pesar que el universo es un mausoleo lo suficientemente grande para cualquier cosa El universo es un cementerio y yo paseo solo aquí sabiendo que Apollinaire estaba en esta misma calle hace 50 años .

Su locura está sólo a la vuelta de la esquina y Génet está con nosotros robando libros Occidente está en guerra nuevamente cuyo lúcido suicidio pondrá las cosas en su lugar Guillaume Guillaume cómo envidio tu fama tus éxitos para las letras americanas tu Zona con su larga y loca línea de absurdos sobre la muerte sal de la tumba y conversa a través de la puerta de mi mente lanza nuevas series de imágenes oceánicas haikus taxis azules en Moscú negras estatuas de Buda reza por mí en el disco fonográfico de tu existencia anterior con una larga voz triste y con estrofas de profunda música dulce y rasguñada como la Primera Guerra Mundial he comido las zanahorias azules que me enviaste desde tu tumba y la oreja de Van Gogh y el peyote maniático de Artaud y caminaré por las calles de Nueva York con la capa negra de la poesía francesa improvisando nuestra conversación en París en Pére Lachaise y el futuro poema que se inspira en la luz que sangre de tu tumba

II Aquí en París soy tu invitado Oh sombra amistosa la mano ausente de Max Jacob Picasso joven ofreciéndome un tubo de Mediterráneo yo mismo participando en el viejo banquete colorado de Rousseau comí su violín gran fiesta en el Bateau Lavoire sin mencionar en los libros de texto de Argelia Tzara en el Bois de Boulogne explicando la alquimia de las ametralladoras de los coo-coos llora al traducirme al sueco bien vestido con una corbata violeta y pantalones negros una dulce barba púrpura que emerge de su cara como el musgo que cuelga de las paredes del Anarquismo Habló sin parar de sus peleas con André Breton quien un día lo había ayudado a cortarse el bigote dorado el viejo Blaise Cendrars me recibió en su estudio y habló aburrido de la enorme dimensión de Siberia Jacques Vaché me invitó a inspeccionar su terrible colección de pistolas el pobre Cócteau entristecido por el otrora maravilloso Radiguet en su último pensamiento yo me desmayé Rigaut con una carta introductoria para la Muerte y Gide alabó el teléfono y otros importantes inventos estuvimos de acuerdo en principio a pesar que él chismorreaba sobre calzoncillos de lavandería pero por todo eso bebió profundamente del pasto de Whitman y lo intrigaban todos los amantes llamados Colorado

príncipes de América llegando con los brazos llenos de metralla y baseball Oh Guillaume el mundo es tan fácil de pelear parecía fácil sabías que los grandes clásicos políticos invadieron Montparnasse sin una sola rama de laurel profético en sus frentes ni un solo pulso de verde en sus almohadas ni una sola hoja abandonada por sus guerras Maiacovski llegó y se rebeló

III Volví me senté en una tumba y observé tu crudo mausoleo una pieza de delgado granito como un falo sin terminar una cruz desapareciendo en la piedra 2 poemas en la piedra uno Coeur Renversée otro Habituée vous comme moi A les prodigues que j’annonce Guillaume Apollinairc de Kostrowitsky alguien puso una botella de conservas llena de margaritas y una rosa barata de cerámica tipo surrealista contenta tumba pequeña con flores y un corazón dado vuelta bajo un lindo árbol musgoso debajo del cual me senté tronco tortuoso

ramos y hojas del verano paraguas sobre el granito y no hay nadie allí Et quelle voix sinistre ulule Guillaume qu’es-tu devenu Su vecino más próximo es un árbol. Allí debajo los huesos cruzados y el cráneo amarillo tal vez y los poemas impresos Alcoc’s en mi bólsillo su voz en el museo un terreno personal de un metro y medio pasos vienen por la grava un hombre de edad mediana llega ve el nombre y se aleja hacia el edificio crematorio el mismo cielo da vueltas con las nubes como en los días del Mediterráneo en la Riviera durante la guerra bebiendo Apolo enamorado comiendo opio ocasional él ha tomado la luz Uno debe haber sentido el golpe en St. Germain cuando se fue Picasso y Jacob tosiendo en la oscuridad un vendaje sacado y el cráneo inmóvil en la cama, estirada dedos gordinflones el misterio y el ego ido dobla una campana en la iglesia los pájaros de la calle gorjean en los castaños La familia Bremont duerme cerca Cristo cuelga gran pecho y sexy en sus tumbas mi cigarrillo fuma en mi falda y llena la página de humo y de llamas una hormiga corre en mi manga de cordero y, el árbol en el que me apoyo crece lentamente malezas y ramas brotan de las tumbas una telaraña sed osa brillando en el granito Yo estoy enterrado aquí y me siento sobre mi tumba debajo de un árbol

Versión de Marcelo Covian