Noche azul de silencio esquina de sí misma oída por las amables galerías de la luna.
Nadie piensa la lejana melancolía tibia de los espejos de luto de tus ojos primeros.
Creciste como mansa angustia de vidriados alambre sin respuesta de tu sexo solícito.
De una luz naufragada entre rosales verdes hiciste quince años -Un abanico con pájaros.
La noche que no desciende te vuelve a nosotros ahora como puente sin río o ventana en tierra firme.
Una estampa de sueño tu fábula ahoga desnudos tus cabellos de antigua novia nueva.
De “Poemas do si e non” 1933 Versión de Vicente Araguas