Poema 1°

Poema 1°

La casa tenía el rostro desdoblado por sus mismos techos y ninguno de los dos sabía como comenzar a romper el encaje de las grietas de las paredes.

Ella andaba desnuda por los alambres de las lámparas. Él tenía un codo descolgado de su lado izquierdo y un haz de habitaciones estrechas le subía hasta los ojos.

Tampoco nadie sabía cómo adormecer las exactitudes de la luz y era el día cabal de la invenci6n de un pequeño amor en una escalera de caracol. * * * * *