Poema 4

Poema 4

Ella andaba al lado de su ventana, ¡tan cursi!, que tenía naranjas verdes y un abanico con pájaros. -¿Qué vidrio nació en aquella gotera que toda la música le suena a vals? Ella tenía un alma sencilla llena de puntas de dedos y en el blanco de los ojos llevaba un horizonte de tangos de acordeón. Ella estaba enamorada.