Poema I

Poema I

Él tenía los ojos hechos a tronzar la hostilidad que depositan los relojes y los desvanes, sus miradas iban derechas a desligar el sueño sus mismas intimidades.

Él se dedicaba a escuchar.

Las ventanas aún no habían creado el secreto del color del tiempo y ella no tenía tampoco de manera precisa un labio más arriba otro. Era el tiempo de olvidar. * * * * *