Para Lourdes Alda y Sebastián Navas
Yo sigo el rastro de la tinta oscura para encontrar palabras que sean lo que son y al mismo tiempo lo que no pueden ser, lo que transita.
Las horas que gastamos en pensar; la exactitud de lo que no es exacto; el margen de equilibrio que evita que los dedos del presente nos mancillen.
La sensación de estar donde no estamos y también la contraria: no ser jamás del todo lo que somos.
Materia y consistencia y transparencia: como una fina lámina de mármol deja pasar la luz
De “Para lo que no existe” Valencia, Pre-Textos, 1999