uno no se quita de amar ni de fumar uno descansa
son como treguas que uno mismo inicia y donde uno firma la paz o acusa la derrota
y mira uno salir a caminar sin el cigarro decir que no que ahora va de veras
uno que quiere descansar y uno se sienta en ese mismo tranco de una calle cualquiera y uno piensa
lo toma uno en serio casi siempre uno espera vencerse y derrotarse porque uno es capaz el primer día uno después camina sin cigarro y sin recuerdo uno se recrea y se hace fuerte uno y se autoengaña
uno marcha y trabaja sin cigarro y sin fijarse apenas en lo otro uno olvida que aquello es una tregua
uno de pronto se tropieza y uno empieza y si hace falta reza y baja la cabeza y la pereza y es que ama uno otra vez agarra la colilla y recomienza.