I Un cuerpo es una vida o un instante. Tal vez la vida toda donde buscas el secreto misterio de tu suerte. Pero también un cuerpo nos deslumbra con la honda inocencia del deseo. Súbito, apasionado, limpio, con el fugaz calor de las ofrendas. Un cuerpo es un instante o una vida.
Y aunque la vida siga de un cuerpo desterrada, y aunque el instante quede como sombra del tiempo, al final de la ausencia te aguardará la imagen de una hermosa amazona perdida en el sendero donde quedó la vida, donde flotó el instante.
II Desnuda eres como el azul del mar, un mar bravío.
III En la limpia corriente de tu cuello se va mi corazón, y sólo encuentra arrecifes de miel banderas de la vida.
IV Asombra tanta sal en esta cala, la embestida agridulce de unas olas que esconden su tesoro de placer y misterio. Aquí, en la ensenada en el canto imposible de las noches de insomnio yo también me desnudo.
V Heridas del amor, flores de carne: mi cuerpo ese jardín donde tus dientes siembran heridas del amor, flores…