En la calle Amirim el señor Danon aún está despierto. Las dos de la madrugada. En la pantalla del ordenador las cuentas mal hechas de una compañía cualquiera. ¿Error o fraude? Busca. No encuentra. Sobre una servilleta bordada un viejo reloj tictaquea. Se viste. Sale. En el Tíbet ya son las seis. Olor a lluvia sin lluvia en la calle de Bat Yam. Vacío. Silencio. Viviendas. Error o fraude. Mañana lo veremos. De “El mismo mar” pag. 22 Ediciones Siruela 1999 Versión de Raquel García Lozano