Se despierta en mí el deseo

Se despierta en mí el deseo

Atardecer. Llueve en las colinas vacías del desierto. Cal y roca y 0l0r a tierra mojada después de un árido verano. Se despierta en mí el deseo de ser lo que sería de no haber sabido lo que es sabido. De ser anterior al conocimiento. Como las colinas. Como una piedra en la superficie de la luna. Inerte, silencioso y seguro de que estaré tiempo en exposición. De “El mismo mar” pag. 148 Ediciones Siruela 1999 Versión de Raquel García Lozano