Hay en la intimidad...

Hay en la intimidad…

Hay en la intimidad un límite sagrado Que trasponer no puede aun la pasión más loca Siquiera si el amor el corazón desgarra Y en medio del silencio se funden nuestras bocas.

La amistad nada puede, nada pueden los años De vuelos elevados, de llameante dicha, Cuando es el alma libre y no la vence La dulce languidez del goce y la lascivia.

Pretenden alcanzarlo mentes enajenadas, Y a quienes lo trasponen los colma la tristeza. ¿Comprendes tú ahora por qué mi corazón No late a ritmo debajo de tu diestra?

Versión de María Teresa León