Más que yo vivirá lo que aquí vive, Hasta los nidos de los estorninos, Y este aire migratorio que cruzó, Aire primaveral, la mar en vuelo.
La voz eternidad de allá nos llama, Del más allá con su invencible fuerza, Y por encima del cerezo en flor, La luz lunar menguando se derrama.
Parece que blanquea sin estorbo, A través de las verdes espesuras, La senda que no digo adónde lleva…
Allí hay más claridad entre los troncos Y todo se asemeja a la arboleda Que circunda el estanque en Tsárkoie Seló. Versión de María Teresa León