Desamor

Desamor

Sobre el dolor de estar y no ser querido pongo el mantel y espero la cena.

Cada habitación tiene un sonido a modo de selva o de tormenta.

Pero es en el baño donde los espejos no disimulan, escupen. Cada rincón tiene su nido y allí las arañas preparan sus telas; pero es en el patio donde me dedico a despiojar niños y aplasto las liendres con las uñas como si fuese una gran cacería de dedos largos y pelo sucio.

Sobre el dolor se quejan mis manos y yo me olvido, no existo; ni siquiera a golpes abro la boca. De “Preparativos para un viaje” 1995