Piedra fría, rincón silencioso junto al regazo de los muertos.
Papel para escribir unas breves líneas, la despedida apresurada del viajero.
Tijera para cortarle la lengua al mar cuando suspira.
Tijera para cortar los sueños de los ahogados.
Papel para escribir sus nombres.
Estrecho de piedra, barquito de papel arrecifes de tijera. Un poema triste para los que se quedaron sin aire en las orillas.
Lágrimas de piedra pateras de papel y la boca del mar con dientes de tijera.
De “Compañera de celda” 2006