Strangers in the night

Strangers in the night

Cuando en la noche surge tu ventana, el oro, taladrando los visillos, introduce en mi alcoba tu presencia. Me levanto e intento sorprenderte, asistir al momento en que tu torso cruce los cristales y la tibia camisa sea a la silla lanzada. Mi pupila se engarza en el encaje y mis pies ya no atienden, de las losas, el frío.