El libro, tras la duna VII

El libro, tras la duna VII

El rumor de los árboles y su texto infinito se escribían con negros caracteres en el ojo del sol. Y desde allí, en remolino prieto, resbalaban cayendo en la mirada como una fundición de oro y hojas exactas sobre el punto del iris.

Oh desasida claridad, echado sobre el césped contemplaba la avalancha solar, el aluvión suave de nuestra luz abrazando los mundos. Yo habitaba en las torres del sol. * * * * *