Me asomo todas las tardes a este jardín soleado a escuchar las soledades que hablan entre sí callando: Todo es igual y distinto. ¿Crepuscular?, ¿machadiano? Quién sabe dónde está el hilo de un laberinto tan largo. La tarde desaparece y en el jardín encantado oigo una distinta fuente soñar en el mismo caño. “La vida fácil” 1985