Por los caminos del tedio

Por los caminos del tedio

La vida necesita de ese siglo anterior que la haga soportable. Aquel momento en que la luz dorada sobre el bosque ardía en el quinqué prendido dentro. Y debió ser hermoso ese pensar de los viejos románticos en palacios barrocos. Vivir con la mirada puesta atrás, como el que sigue amando. Nunca aquellos hombres supusieron que su dolor sería, con los años, el sueño venidero en un perdido otoño. “Las tradiciones” 1982