Por si un día quedaras...

Por si un día quedaras…

Por si un día quedaras del lado de la noche, en su fría frontera un no sé qué esperando del horizonte vasto, yo recuerdo tu voz limpia como una almendra y ese cantar con distraído acento y todo cuanto ardía sin que tú lo supieses. Como pasa la luz por una copa de Oporto, así acaba la tarde. Si algo deseara ahora, que fueran como semillas que arraigaran seguras estas pocas palabras. Como grana de salvia que en cada primavera llevase sus raíces, un poco más allá, a donde cierra tus párpados de eternidad la tierra. “La vida fácil” 1985