A la luz de tu sombra conmovida...

A la luz de tu sombra conmovida…

A la luz de tu sombra conmovida deja de escuchar a tantas voces tuyas, me quedaré desnudo de silencio cuando me des tu intimidad desnuda.

Los recuerdos que corren por tu sangre Te han dejado fragante de ternura, Fuerte eternidad estremecida Y el color secular que te circunda.

La nostalgia se sube a tus arcadas Para soñar el sol su ansia madura; Mientras las ramas verdes te acarician En el temblor henchido por la lluvia.

Para las sombras de tus corredores Son mis palabras como sombras mudas Que quieren saturarse de tus ecos Y saturan tu paz de albas futuras.

Soneto al patio del Palacio Municipal de La Habana, 1937