Soneto

Soneto

Sigo, Amor, con mi júbilo sin bridas por senderos de mieles tu carrera, viajando con tu llama y tus heridas desde el justo contorno de tu esfera.

El pulso tengo de innombrables vidas en tu perfil sesgado a tu manera como tu fortaleza tiene asidas las campanas al sol de mi bandera.

Por una eterna acariciada llega desnuda y limpia tu figura al filo de mi luz enamorada,

y en la ventana azul de mi ventura tu beso, Amor, tu voz y tu mirada velando mi desvelo de ternura.