Los árboles crecen deprisa

Los árboles crecen deprisa

Mientras iban creciendo estos árboles, yo daba vueltas al mapa diario de mis sueños.- Y cada rama era el nombre de un país, y cada hoja una ciudad con torres o mezquitas y siempre con un alma en pena. Y en otoño me querían llevar al otro mundo las hojas amarillas y una calle sin nombre y sin ventanas.