Sin querer

Sin querer

Sin querer, sin encontrar una niebla de olvido que me haga extraviarme en mi presente, que no recuerdo porque la luz es excesiva;

sin querer, sin desaprender esa música lejana -y conseguir, en el día brumoso, escuchar al silencio lleno de alas.

Sin querer -nunca queréis, no quiero-, vamos impulsados por remos de una leña que no consume el fuego que nos arde.

Sin querer, caminamos hacia un final que nos aguarda indiferente -no es cazador- con su sima de olas sin sal y sin espumas.

Sin querer, ignoro si es posible recobrar el aquí que ignoro, o, ciego y en silencio, sumergirme en el río que me niegue a vosotros, sin querer.