Más allá de la vida, triste como una selva abandonada, miro irse las horas en las lunas, los pájaros y el agua.
Tu corazón sonríe sin mirar mi fatiga. Te arrancaron los ojos ¿en qué calle siniestra de la vida?
Yo me iba al futuro como oliendo una flor y presentí mi muerte en el trémulo hilo de tu voz.
Yo me iba al futuro con los brazos abiertos en la luz, como se van las almas de los muertos. ¡Voy al futuro caminando aún!
Como a un infante triste te llevé de la mano por mis sendas dormidas en un claro perfume de alicanto.
En haces de centellas fulgió mi corazón. ¡No lo miraste! Más allá de la vida está llorando, como un niño en los brazos de su madre.