De cuando nos nevaba y te reías

De cuando nos nevaba y te reías

Llueve la nieve y llueve en tu mirada. La nieve nieva y llueve tan deshora, que a tus ojos, tan negros, los decora de una pequeña ruta de nevada.

Está nevando nieve enamorada. La nieve por tus ojos se enamora nevando tu mirar, que nieva y llora la aurora del nevero deshojada.

Te ha nevado la voz, y, de repente, tu risa abre a la tarde la alegría saltando de tu boca como un copo.

Me has lanzado una bola hacia la frente. Y ha vuelto a sonreír tu niñería mientras beso tu risa y te la arropo.