Trabajé el aire se lo entregué al viento: voló, se deshizo, se volvió silencio.
Por el ancho mar, por los altos cielos, trabajé la nada, realicé el esfuerzo, perforé la luz ahondé el misterio.
Para nada, ahora, para nada, luego; humo son mis obras, cenizas mis hechos.
…Y mi corazón que se queda en ellos.