Colina

Colina

Ola cuajada en la piedra con espuma de romero, hasta tu desnuda cima me has levantado sin vuelo. Sobre tu lomo clavada -mástil sin vela en el viento- de un horizonte redondo soy matemático centro. Ocres, amarillos, verdes, me enredan los pensamientos… -pinos, tierra; tierra, pinos; Duero, chopos; chopos, Duero-. El aire me hace sorber tragos de frío silencio. El péndulo de la tarde me bate lento en el pecho. El grito de un ave avanza, hélice de agudo acero: manos y boca me sangran sólo de intentar cogerlo.