Cuando nace un hombre

Cuando nace un hombre

Cuando nace un hombre siempre es amanecer aunque en la alcoba la noche pinte negros cristales.

Cuando nace un hombre hay un olor a pan recién cocido por los pasillos de la casa; en las paredes, los paisajes huelen a mar y a hierba fresca y los abuelos del retrato vuelven la cara y se sonríen.

Cuando nace un hombre florecen rosas imprevistas en el jarrón de la consola y aquellos pájaros bordados en los cojines de la sala silban y cantan como locos.

Cuando nace un hombre todos los muertos de su sangre llegan a verle y se comprueban en el contorno de su boca.

Cuando nace un hombre hay una estrella detenida al mismo borde del tejado y en un lejano monte o risco brota un hilillo de agua nueva.

Cuando nace un hombre todas las madres de este mundo sienten calor en su regazo y hasta los labios de las vírgenes llega un sabor a miel y a beso.

Cuando nace un hombre de los varones brotan chispas, los viejos ponen ojos graves y los muchachos atestiguan el fuego alegre de sus venas.

Cuando nace un hombre todos tenemos un hermano.