Elegía y postal

Elegía y postal

No es fácil cambiar de casa, de costumbres, de amigos, de lunes, de balcón. Pequeños ritos que nos fueron haciendo como somos, nuestra vieja taberna, cerveza para dos. Hay cosas que no arrastra el equipaje: el cielo que levanta una persiana, el olor a tabaco de un deseo, los caminos trillados de nuestro corazón. No es fácil deshacer las maletas un día en otra lluvia, cambiar sin más de luna, de niebla, de periódico, de voces, de ascensor. Y salir a una calle que nunca has presentido, con otros gorriones que ya no te preguntan, otros gatos que no saben tu nombre, otros besos que no te ven venir. No, no es fácil cambiar ahora de llaves.

Y mucho menos fácil, ya sabes, cambiar de amor. De “Elegía y postales” 1994