La chica más suave

La chica más suave

Perteneces -lo sabes- a esa raza estafada que el dolor acaricia en los andenes. Medio mundo de engaño conociste y el resto fue mentira. Has llegado hasta aquí huyendo de mil días que pasaron de largo. Has llegado hasta aquí para mostrar a todos tu inefable pirueta, ridículo equilibrio, ese nado a dos aguas, piedra de escándalo, ese triste espectáculo que ofreces, esas gotas de miedo que salpican tus insufribles lágrimas. Aparta.

De “La canción del olvido” 1985