Amor fati

Amor fati

El crepitar de unas ramas de olivo que se queman sin prisa tras la poda, el ímpetu del pájaro en el cielo, su timidez en el arbusto, el áspero zarzal y la humareda me están pidiendo una confirmación, su debido registro entre lo que sucede. Necesitan el sí callado que he de darles para poder hacer en su existencia un hueco a mi existencia muda. Comprendo que se trata -como en el lazo entre la flor y el día- de un destino recíproco, de un mutuo ser en lo que es, sin más. (Ninguna plenitud, tampoco, aún, ninguna pérdida.)

Acepto estar aquí, y estar mirando estas cosas sin cifra. Acepto, juzgo, doy al aire el mismo aire que me sustenta a mí. De “Con el aire” 2004