Dame, dame la noche al desnudo...

Dame, dame la noche al desnudo…

Dame, dame la noche del desnudo para hundir mi mejilla en ese valle, para que el corazón no salte, y calle: hazme entregado, reposado y mudo.

Dame, dame la aurora, rompe el nudo con que ligué mis rosas a tu talle, para que el corazón salte y estalle: hazme violento, bullidor y rudo.

Dame, dame la siesta de tu boca, dame la tarde de tu piel, tu pelo: sé lecho, sé volcán, sé desvarío.

Que toda plenitud me sepa a poca, como a la estrella es poco todo el cielo, como la mar es poca para el río.