Deshojar un recuerdo

Deshojar un recuerdo

se convierte… Deshojar un recuerdo se convierte en un trabajo lleno de rocío, como un campo de lirios y cerezos donde me vieras sin estar conmigo.

Dócilmente te tiendes a mi lado, extiendes tu cabello, abres al lino interiores de concha y amaranto: el alba fija tus contornos tibios.

Yo repaso el silencio suavemente, fluyen las horas, y en su claro signo ponemos un común astro de besos, y damos los recuerdos al olvido.

Todo lo que anhelé, tú me lo has dado; todo lo que viví, por ti está vivo; lo que no fuiste tú, sombra es de un sueño y no esta flor quemándose en tu brillo.

Tus alas puras lo tocaron todo Y aún vuelas en mi gesto pensativo. Oh, no levantes más recuerdos yertos. Déjame en ti gozosamente hundido.