Noche entre dos labios

Noche entre dos labios

La noche, entre dos labios distendida, víctima iridiscente de la aurora, con lluvia canta o gime o duda o llora sobre la huella que dejó la herida.

Difícilmente abril lanza encendida la corola dudosa de una hora; clama en la lluvia el viento, el agua implora cauce a su curso y lágrima vencida.

Pero dos manos limpias, delincuentes porque recogen sólo la bellaza, dejan los labios quietos y sombríos.

¡Oh caricias soñadas e infrecuentes, con la misma pasión e igual tristeza que llevan a la mar llanto y rocíos!