Agua de ajos tu sangre una alameda de tilos florecida un verdulero turco un edificio de piedras en salmón o lúcuma o melón donde nadie responde o bien de la estación al lago a trote por el bosque Grünewald ardillas comadrejas donde nadie otra vez y siempre igual el teléfono envuelto en una manta al fondo del cajón encerrado con llave entre ese closet ( ) te ofrezco un matrimonio maronita la bufanda escocesa o un cerdo de Ceylán. De “Propios como ajenos” Antología personal Editorial Inca, Lima, Perú 1989