Qué duro es, Padre mío, escribir del lado de los vientos, tan presto como estoy a maldecir y ronco por el canto. Cómo hablar del amor, de las colinas blandas de tu Reino, si habito como un gato en una estaca rodeado por las aguas. Cómo decirle pelo al pelo diente al diente rabo al rabo y no nombrar la rata.
De “Propios como ajenos” Antología personal Editorial Inca, Lima, Perú 1989