Cómo retumba amor, cómo resuena tu nombre, suelto en flor, por los collados: su aletear de palomos azorados ni el orden de la noche lo serena.
Cuánta luna y qué olor de luna llena empapan con su lino los sembrados. Brilla tu nombre en los desiertos prados, y en el tobillo siento su cadena.
Vendrá la luz, regresará la hora en que, abierta, la luz despavorida vierta sonora sangre de granada.
Vendrá otra vez la sangre más sonora golpeando en las llagas de la vida, pero estará la vida ejecutada.