Y la luna eras tú...

Y la luna eras tú…

San Juan de Puerto Rico

Y la luna eras tú. Una luna creciente, blanca, fría. Mirabas hacia el mar y hacia las cosas que no eran yo. Y con cuánto silencio te gritaba -creciente, blanco, frío yo también-: «Mírame, mírame, ay, mírame mirarte…»