Amanecer de otoño

Amanecer de otoño

A Julio Romero de Torres

Una larga carretera entre grises peñascales, y alguna humilde pradera donde pacen negros toros. Zarzas, malezas, jarales.

Está la tierra mojada por las gotas del rocío, y la alameda dorada, hacia la curva del río.

Tras los montes de violeta quebrado el primer albor; a la espalda la escopeta, entre sus galgos agudos, caminando un cazador.