Hastío

Hastío

Pasan las horas de hastío por la estancia familiar, el amplio cuarto sombrío donde yo empecé a soñar.

Del reloj arrinconado, que en la penumbra clarea, el tictac acompasado odiosamente golpea.

Dice la monotonía del agua clara al caer: un día es como otro día; hoy es lo mismo que ayer.

Cae la tarde. El viento agita el parque mustio y dorado… ¡Qué largamente ha llorado toda la fronda marchita!