La calle en sombra. Ocultan los altos caserones el sol que muere; hay ecos de luz en los balcones.
¿No ves, en el encanto del mirador florido, el óvalo rosado de un rostro conocido?
La imagen; tras el vidrio de equívoco reflejo, surge o se apaga como daguerrotipo viejo.
Suena en la calle sólo el ruido de tu paso; se extinguen lentamente los ecos del ocaso.
¡Oh angustia! Pesa y duele el corazón. ¿Es ella No puede ser… Camina… En el azul la estrella.